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EL HIPISMO EN AMERICA DEL SUR ...

fire wall y badajo

fire wall

Lucha entre colosos
En un final para el recuerdo, Fire Wall superó por medio pescuezo a Badajo en la carrera más importante de América del Sur




Se extrañaba ese murmullo que venía de las tribunas, recta abajo, en San Isidro. Esas voces que se hacían grito de aliento mientras en la pista había una batalla entre dos. Fueron 400 metros. Algo más de 20 segundos. Fire Wall, el caballo que había entrado segundo en el Nacional, contra Badajo, el ganador del Dardo Rocha. ¿Se les podía pedir más méritos? ¿Se podían tener dudas sobre la capacidad de ambos para definir el Gran Premio Carlos Pellegrini (G 1-2400 m)?

La respuesta es que sí. Que para ganarles a Latency, Grand Vitesse y Potro Rex debían demostrar que podían en el césped, uno, y que se bancaba la distancia, el otro.

El comienzo en el pasto de Fire Wall no había sido bueno, en el primer semestre. El final del Dardo Rocha, con Badajo sportando con lo justo la carga de El Cheque, abría un interrogante en esta exigencia, sumado a que el Jockey Club había resultado amargo para el caballo de Los Cerrillos, en esta pista.

Badajo corrió siempre bien colocado y Fire Wall se ubicó a sus patas. Después se supo que seguían el mismo derrotero y que el destino final era el disco; antes que el resto, claro.

Alguien, delante de un televisor, pensó en voz alta: "Viene bien Badajo". No era sorpresa la sensación que despertaba el hecho. No había tiempo para analizar.

Mucho menos luego, en medio de la recta. Sixty Finder, el puntero, amagó con resistirse y le duró poco; Grand Vitesse, que lo siguió casi todo el tiro, sin uñas para guitarrero, no lo aprovechó. Entonces, por un hueco en el centro del malón, atacaron Badajo y Fire Wall, ya en una línea.

Bajaron las fustas de Rodrigo Blanco, sobre Fire Wall, y de Antonio Rivero, jinete de Badajo. Aquel de derecha y éste de zurda. El cielo esperaba en forma de disco, 400 metros más adelante, y había que poner todo. La gente, que hizo cola ante las ventanillas como desde hacía tiempo no ocurría, y que pidió que largaran batiendo palmas, dos minutos antes, alentaba. Al fin y al cabo, se trataba de dos de los más apoyados en los boletos.

Fire Wall sacó ventaja. Más de la que sugirió la chapa final, que indicó medio pescuezo en su favor.

De vuelta, Blanco escuchó aplausos, una ovación. El ya había empezado a festejar unos pasos antes de la meta. Ayer decía en LA NACION que era su primer Pellegrini, y entre ésto y semejante final, como para no celebrarlo.

Ya se había duchado y estaba dejando el hipódromo Antonio Rivero, pero no paraba de recibir felicitaciones. Nada de consuelos. Saludos sinceros, todos. "No me gusta perder a nada. Fue una gran carrera; estoy contento porque Badajo es un gran caballo. Me había quedado la espina del Jockey Club", dijo, para explicar que sentía el reconocimiento de propios y extraños como lo que eran, y que su caballo mejoró su imagen, aunque no ganó. Uno se permitió coincidir.

Tercero quedó Don Incauto, con algún problema por dentro, y cuarto apareció Latency, que corrió algo más alejado de lo que se suponía. Ambos lejos de aquella definición, en la que los dos luchadores se quedaron con el centro de la escena, como si toda la luz se enfocara en ellos, dejando a los demás en penumbras.

Fue la mejor manera de pagarle a la multitud que colmó San Isidro. Y la mejor forma de demostrarse ellos mismos, Fire Wall y Badajo, que estaban a la altura de un Pellegrini, la gran carrera de América del Sur. La que todos sueñan conquistar.

Por Gustavo S. González
De la Redacción de LA NACION



John Berendt festejó con su padrillo


La presencia del criador y propietario estadounidense John Berendt en nuestros hipódromos es habitual por un par de motivos: la sociedad que forma con Victoria y Pablo Duggan por el padrillo Incurable Optimist y las innumerables actuaciones clásicas de caballos relacionados con esa participación.

El sábado pasado, un hijo de aquel semental, Fire Wall (criado en Orilla del Monte), le permitió disfrutar de un momento único. Berendt ya está anoticiado de lo que significa un Pellegrini, de allí su orgullo por la parte que le tocó. Lo demostró con buen humor.

"¿Cuándo se va a radicar en la Argentina?", se le preguntó medio en broma. "Bueno, mañana regreso a Nueva York...", contestó serio, con el ceño fruncido, y agregó: "pero el domingo vuelvo para quedarme a vivir", y lo remató con una carcajada.

De más está decir que a Berendt no lo sorprendió el triunfo: "Incurable Optimist fue un gran caballo a los 2 años, invicto en el césped (se retiró con apenas seis actuaciones y cuatro éxitos), en 1600 metros y 1700", comentó para explicar que ese terreno no debía ofrecer obstáculos a Fire Wall, al que elogió porque "tiene un gran corazón".

Luego, agradeció: "Mucha gente ayudó al confiarnos sus yeguas madres", como ocurrió en este caso. Todo un dato para el norteamericano y que, según su óptica, es parte importante del éxito del padrillo en su primera generación compitiendo aquí.



Link corto: http://www.lanacion.com.ar/663153

trotamondo

LISTO EL ST.LEGER CRISTAL ESTE SABADO TROTAMONDO SALE A BUSCAR LOS 400 MIL DOLARES POR LA PARTIDA 7




Realizado el sorteo de las partidas para la "Carrera del Año", este sábado, Trotamondo saldrá a imponer la superioridad que ha demostrado en sus cuatro presentaciones por nuestra pista en el último eslabón de la Triple Corona del Chile.

El defensor del stud La Nonna Ltda. Que entrena Patricio Baeza, tendrá la partida 7, elección que hizo su propietaria, Liliana Solari F., y que Guillermo Gatica, ex socio en el potrillo, se encargó de ubicar en el tablero.

El preparador Juan Cavieres Acevedo, que lleva a Pecoiquén y a Shimby, los verá salir desde los palos y por fuera ya que Alejandro Ascuí (stud Kent, de Shimby) fue el primero en elegir la número 1, mientras el representante del stud Santamelino quedó al último y no hubo necesidad de elección pues sólo quedaba la 12.

Donde también se produjo cierta sorpresa fue en la elección de Gerardo Silva para El patán: la número dos.
Y mientras los del haras Mocito Guapo (Música Sí) pensaban en que la 7,8 o 9 eran las mejores salidas en 2.200 metros, José Ignacio Inda, preparador, les hizo cambiar de opinión y marcó la 3.

Así, el St. Leger ya está en marcha, lo mismo que los clásicos Moscona e Iniciación, este último para potrillos y potrancas de dos años que pueden ser, y ojalá así lo sean, los grandes animadores clásicos en el 2005.

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